Salud en Familia
Una buena alimentación en el hogar crea hábitos
saludables, previene enfermedades y mejora el bienestar físico y emocional de
todos sus integrantes.
¿Por qué es importante una buena de nutrición en la
familia?
Forma hábitos desde la infancia ya que los niños
aprenden observando, si en casa se priorizan frutas, verduras, comidas caseras
y horarios regulares, es probable que los niños mantengan esos hábitos en el
futuro.
Previene enfermedades crónicas ya que una
alimentación equilibrada ayuda a prevenir sobrepeso, diabetes, hipertensión y
otros problemas que pueden afectar a distintos miembros de la familia en las
diferentes etapas de la vida.
Cocinar y comer juntos mejora la comunicación y fortalece vínculos
familiares.
Una buena nutrición influye en la energía, el
ánimo, la concentración y el aprendizaje, tanto en niños como en personas en
adultas, mejora el rendimiento físico y mental.
Consejos para mejorar la alimentación en familia:
Involucrar a todos los miembros de la familia en la
planificación, compra y preparación de los alimentos. A los niños les da
autonomía, curiosidad y sentido de pertenencia.
Incluir diariamente diversos grupos de alimentos
(lácteos, cereales o legumbres, vegetales, frutas, grasas saludables y
proteínas) para asegurar que todos los miembros de la familia reciban la
energía y los nutrientes necesarios.
Haz los platos coloridos y variados, esto no solo
aporta más nutrientes, sino que hace la comida más atractiva y divertida.
Reduzca el consumo de ultraprocesados y bebidas
azucaradas.
Evitar utilizar la comida como castigo o premio,
esto puede generar una relación emocional poco saludable con los alimentos, en
vez de decir “si te portas bien te doy postre” es mejorar promover que disfrute
de todos los alimentos sin etiquetarlos como buenos o malos.
Fomentar la hidratación con agua y evitar el consumo de bebidas
azucaradas.
Comer juntos en familia, al menos una vez al día y sin pantallas.
Unidad de Nutrición Clínica - HGSJDD